jueves, 28 de noviembre de 2013

Levítico - Capítulo 27


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Leyes sobre votos personales

1 El Señor habló a Moisés, diciendo: 
2 Habla a los hijos de Israel y diles: “Cuando un hombre haga un voto difícil de cumplir, él será evaluado según tu valuación de personas pertenecientes al Señor. 
3 “Si tu valuación es de varón de veinte hasta sesenta años, entonces tu valuación será de cincuenta siclos[a] de plata, según el siclo del santuario. 
4 “O si es de una mujer, tu valuación será de treinta siclos. 
5 “Si es una persona de cinco hasta veinte años, entonces tu valuación será de veinte siclos para un varón y de diez siclos para una mujer. 
6 “Pero si son de un mes hasta cinco años, entonces tu valuación será de cinco siclos de plata para el varón, y para la mujer tu valuación será de tres siclos de plata. 
7 “Y si son de sesenta años o más, si es varón, tu valuación será de quince siclos, y para la mujer, de diez siclos. 
8 “Pero si es más pobre que tu valuación, entonces será llevado delante del sacerdote, y éste[b] lo valuará; según los recursos[c] del que hizo el voto, el sacerdote lo valuará. 
9 “Y si es un animal de los que[d] se pueden presentar como ofrenda al Señor, cualquiera de los tales que uno dé al Señor, será sagrado. 
10 “No lo reemplazará ni lo cambiará, el bueno por el malo, o el malo por el bueno; pero si cambia un animal por otro animal, entonces ambos, el animal[e] y su sustituto serán sagrados. 
11 “Sin embargo, si es algún animal inmundo de la clase que no se puede presentar[f] como ofrenda al Señor, entonces pondrá el animal delante del sacerdote; 
12 y el sacerdote lo valuará como bueno o como malo[g]; como tú, el sacerdote, lo valúes, así será. 
13 “Pero si alguna vez él lo quiere redimir, él añadirá la quinta parte a tu valuación.

14 “Si un hombre consagra su casa como cosa sagrada al Señor, el sacerdote la valuará como buena o como mala[h]; como el sacerdote la valúe, así será. 
15 “Pero si el que la consagra quisiera redimir su casa, añadirá a tu valuación la quinta parte del valor de ella; y así será suya.

16 “También, si un hombre consagra al Señor parte de las tierras de su propiedad, entonces tu valuación será en proporción a la semilla[i] que se necesite para ella: cada homer[j] de semilla de cebada a cincuenta siclos de plata. 
17 “Si consagra su campo durante el año de jubileo, conforme a tu valuación quedará. 
18 “Pero si consagra su campo después del jubileo, entonces el sacerdote le calculará el precio en proporción[k] a los años que quedan hasta el año de jubileo, y será rebajado de tu valuación. 
19 “Y si el que lo consagra quiere redimir el campo, le añadirá una quinta parte al precio de tu valuación para que pase a su posesión[l]. 
20 “Pero si no quiere redimir el campo, y se[m] vende el campo a otro, ya no podrá redimirlo; 
21 y cuando quede libre[n] en el jubileo, el campo será consagrado al Señor, como campo dedicado; será para el sacerdote como posesión[o] suya. 
22 “Y si consagra al Señor un campo que ha comprado, que no es parte del campo de su propiedad[p], 
23 entonces el sacerdote le calculará la cantidad de tu valuación hasta el año de jubileo; y en ese día dará tu valuación como cosa consagrada al Señor.
24 “En el año de jubileo el campo volverá a aquél de quien lo compró, a quien pertenece la posesión de la tierra. 
25 “Toda valuación que hagas[q] será conforme al siclo del santuario. Veinte geras son[r] un siclo.

26 “Sin embargo, el primogénito de los animales, que por su primogenitura pertenece al Señor, nadie puede consagrarlo; ya sea buey u oveja, es del Señor. 
27 “Pero si está entre los animales inmundos, entonces lo redimirá conforme a tu valuación, y le añadirá una quinta parte al valor fijado; pero si no es redimido, será vendido conforme a tu valuación.

28 “Sin embargo, cualquier cosa dedicada que alguno separe[s] para el Señor de lo que posee, sea hombre o animal, o campos de su propiedad, no se venderá ni redimirá. Toda cosa dedicada es santísima al Señor. 
29 “Ninguna persona que haya sido dedicada como anatema será redimida; ciertamente se le dará muerte.

30 “Así pues, todo el diezmo de la tierra, de la semilla de la tierra o del fruto del árbol, es del Señor; es cosa consagrada al Señor. 
31 “Y si un hombre quiere redimir parte de su diezmo, le añadirá la quinta parte. 
32 “Todo diezmo del ganado o del rebaño, o sea, de todo lo que pasa debajo del cayado, la décima cabeza será cosa consagrada al Señor. 
33 “No debe considerar si es bueno o malo, tampoco lo cambiará; si lo cambia, tanto el animal como su sustituto serán sagrados. No podrán ser redimidos.”

34 Estos son los mandamientos que el Señor ordenó a Moisés para los hijos de Israel en el monte Sinaí.

Pie de notas:

a. Levítico 27:3 Un siclo equivale aprox. a 11.4 gramos
b. Levítico 27:8 Lit., el sacerdote
c. Levítico 27:8 Lit., lo que la mano alcance
d. Levítico 27:9 Lit., ellos
e. Levítico 27:10 Lit., él
f. Levítico 27:11 Lit., que ellos no presentan
g. Levítico 27:12 Lit., entre bueno o malo
h. Levítico 27:14 Lit., entre buena o mala
i. Levítico 27:16 Lit., conforme a su semilla
j. Levítico 27:16 Un homer equivale aprox. a 220 litros
k. Levítico 27:18 Lit., conforme
l. Levítico 27:19 Lit., a él
m. Levítico 27:20 Lit., y si él
n. Levítico 27:21 Lit., salga
o. Levítico 27:21 O, propiedad
p. Levítico 27:22 Lit., posesión
q. Levítico 27:25 Lit., tuya
r. Levítico 27:25 Lit., serán
s. Levítico 27:28 Lit., dedique

Fin del Capítulo.


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