miércoles, 19 de marzo de 2014

Deuteronomio - Capítulo 3


Capítulos
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31 32 33 34


Derrota del rey de Basán

1 Volvimos, pues, y subimos por el camino de Basán, y Og, rey de Basán, nos salió al encuentro con[a] todo su pueblo para pelear en Edrei. 
2 Pero el Señor me dijo: “No le tengas miedo, porque en tu mano yo lo he entregado a él, y a todo su pueblo y su tierra; y harás con él tal como hiciste con Sehón, rey de los amorreos, que habitaba en Hesbón.” 
3 Así que el Señor nuestro Dios entregó también a Og, rey de Basán, con todo su pueblo en nuestra mano, y los[b] herimos hasta que no quedaron sobrevivientes[c]. 
4 Y tomamos en aquel entonces todas sus ciudades; no quedó ciudad que no les tomáramos: sesenta ciudades, toda la región de Argob, el reino de Og en Basán. 
5 Todas éstas eran ciudades fortificadas con altas murallas, puertas y barras, aparte de muchos otros pueblos sin murallas. 
6 Las destruimos totalmente[d], como hicimos con Sehón, rey de Hesbón, exterminando[e] a todos los hombres, mujeres y niños de cada ciudad[f]; 
7 pero tomamos como nuestro botín todos los animales y los despojos de las ciudades. 
8 Así tomamos entonces la tierra de mano de los dos reyes de los amorreos que estaban del otro lado del Jordán, desde el valle[g] del Arnón hasta el monte Hermón 
9 (los sidonios llaman a Hermón, Sirión, y los amorreos lo llaman Senir): 
10 todas las ciudades de la meseta, todo Galaad y todo Basán, hasta Salca y Edrei, ciudades del reino de Og en Basán. 
11 (Porque sólo Og, rey de Basán, quedaba de los gigantes[h]. Su[i] cama era una cama de hierro; está en Rabá de los hijos de Amón. Tenía nueve codos[j] de largo y cuatro codos de ancho, según el codo de un hombre.)


Rubén, Gad y Manasés se establecen

12 Tomamos posesión, pues, de esta tierra en aquel tiempo. Desde Aroer, que está en el valle[k] del Arnón, y la mitad de la región montañosa de Galaad y sus ciudades, se la di a los rubenitas y a los gaditas. 
13 Y el resto de Galaad y todo Basán, el reino de Og, toda la región de Argob, se la di a la media tribu de Manasés. (En cuanto a todo Basán, se le llama la tierra de los gigantes[l]. 
14 Jair, hijo de Manasés, tomó toda la región de Argob hasta la frontera con Gesur y Maaca, y la[m] llamó, es decir a Basán, según su propio nombre, Havot-jair[n], como se llama hasta hoy.) 
15 Y a Maquir le di Galaad. 
16 A los rubenitas y a los gaditas les di desde Galaad hasta el valle[o] del Arnón, el medio del valle[p] como[q] frontera, hasta el arroyo Jaboc, frontera de los hijos de Amón; 
17 también el Arabá, con el Jordán como[r] frontera, desde el Cineret[s] hasta el mar del Arabá, el mar Salado, al pie[t] de las laderas del Pisga al oriente.

18 Y en aquel tiempo yo os ordené, diciendo: “El Señor vuestro Dios os ha dado esta tierra para poseerla; todos vosotros, hombres valientes, cruzaréis armados delante de vuestros hermanos, los hijos de Israel. 
19 “Pero vuestras mujeres, vuestros pequeños y vuestro ganado (yo sé que tenéis mucho ganado), permanecerán en las ciudades que os he dado, 
20 hasta que el Señor dé reposo a vuestros compatriotas como a vosotros, y posean ellos también la tierra que el Señor vuestro Dios les dará al otro lado del Jordán. Entonces podréis volver cada hombre a la posesión que os he dado.” 
21 Y ordené a Josué en aquel tiempo, diciendo: “Tus ojos han visto todo lo que el Señor vuestro Dios ha hecho a estos dos reyes; así hará el Señor a todos los reinos por los cuales vas a pasar. 
22 “No les temáis, porque el Señor vuestro Dios es el que pelea por vosotros.”


No se le concede a Moisés cruzar el Jordán

23 Yo también supliqué al Señor en aquel tiempo, diciendo: 
24 “Oh Señor Dios[u], tú has comenzado a mostrar a tu siervo tu grandeza y tu mano poderosa; porque ¿qué dios hay en los cielos o en la tierra que pueda hacer obras y hechos tan poderosos como los tuyos? 
25 “Permíteme, te suplico, cruzar y ver la buena tierra que está al otro lado del Jordán, aquella[v] buena región montañosa y el Líbano.” 
26 Pero el Señor se enojó conmigo a causa de vosotros, y no me escuchó; y el Señor me dijo: “¡Basta![w] No me hables más de esto. 
27 “Sube a la cumbre del Pisga y alza tus ojos al occidente, al norte, al sur y al oriente, y mírala con tus propios ojos, porque tú no cruzarás este Jordán. 
28 “Pero encarga a Josué, y anímale y fortalécele, porque él pasará a la cabeza[x] de este pueblo, y él les dará por heredad la tierra que tú verás.”
29 Y nos quedamos en el valle frente a Bet-peor.

Pie de notas:

a. Deuteronomio 3:1 Lit., él y
b. Deuteronomio 3:3 Lit., lo
c. Deuteronomio 3:3 Lit., no le quedó sobreviviente
d. Deuteronomio 3:6 O, Las dedicamos al anatema
e. Deuteronomio 3:6 O, dedicando al anatema
f. Deuteronomio 3:6 Lit., toda ciudad de hombres
g. Deuteronomio 3:8 O, torrente
h. Deuteronomio 3:11 Heb., refaím
i. Deuteronomio 3:11 Lit., He aquí, su
j. Deuteronomio 3:11 Un codo equivale aprox. a 45 cm.
k. Deuteronomio 3:12 O, torrente
l. Deuteronomio 3:13 Heb., refaím
m. Deuteronomio 3:14 Lit., las
n. Deuteronomio 3:14 I.e., las aldeas de Jair
o. Deuteronomio 3:16 O, torrente
p. Deuteronomio 3:16 O, torrente
q. Deuteronomio 3:16 Lit., y
r. Deuteronomio 3:17 Lit., debajo de la
s. Deuteronomio 3:17 I.e., mar de Galilea
t. Deuteronomio 3:17 Lit., debajo
u. Deuteronomio 3:24 Heb., YHWH, generalmente traducido SEÑOR
v. Deuteronomio 3:25 Lit., esta
w. Deuteronomio 3:26 Lit., ¡Basta de tu parte!
x. Deuteronomio 3:28 Lit., delante

Fin del Capítulo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario