domingo, 23 de marzo de 2014

Deuteronomio - Capítulo 7


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Advertencia contra la idolatría

1 Cuando el Señor tu Dios te haya introducido en la tierra donde vas a entrar para poseerla y haya echado de delante de ti a muchas naciones: los hititas, los gergeseos, los amorreos, los cananeos, los ferezeos, los heveos y los jebuseos, siete naciones más grandes y más poderosas que tú, 
2 y cuando el Señor tu Dios los haya entregado delante de ti, y los hayas derrotado[a], los destruirás por completo[b]. No harás alianza con ellos ni te apiadarás de ellos. 
3 Y no contraerás matrimonio con ellos; no darás tus hijas[c] a sus hijos[d], ni tomarás sus hijas[e] para tus hijos[f]. 
4 Porque ellos apartarán[g] a tus hijos[h] de seguirme para servir a otros dioses; entonces la ira del Señor se encenderá contra ti, y El pronto te destruirá. 
5 Mas así haréis con ellos: derribaréis sus altares, destruiréis sus pilares sagrados, y cortaréis sus imágenes de Asera[i], y quemaréis a fuego sus imágenes talladas.


Un pueblo santo para el Señor

6 Porque tú eres pueblo santo para el Señor tu Dios; el Señor tu Dios te ha escogido para ser pueblo suyo[j] de entre todos los pueblos que están sobre la faz de la tierra.
7 El Señor no puso su amor en vosotros ni os escogió por ser vosotros más numerosos que otro pueblo, pues erais el más pequeño de todos los pueblos; 
8 mas porque el Señor os amó y guardó el juramento que hizo a vuestros padres, el Señor os sacó con mano fuerte y os redimió de casa de servidumbre[k], de la mano de Faraón, rey de Egipto. 
9 Reconoce, pues, que el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel, que guarda su[l] pacto y su[m] misericordia hasta mil generaciones con aquellos que le aman y guardan sus mandamientos; 
10 pero al que le odia, le da el pago en su misma cara, destruyéndolo; y no se tarda en castigar al que le odia, en su misma cara le dará el pago. 
11 Guarda, por tanto, el mandamiento y los estatutos y los decretos que yo te mando hoy, para cumplirlos.


Bendiciones de la obediencia

12 Y sucederá que porque escuchas estos decretos y los guardas y los cumples, el Señor tu Dios guardará su[n] pacto contigo y su[o] misericordia que juró a tus padres. 
13 Y te amará, te bendecirá y te multiplicará; también bendecirá el fruto de tu vientre y el fruto de tu tierra, tu cereal, tu mosto, tu aceite, el aumento de tu ganado y las crías de tu rebaño en la tierra que El juró a tus padres que te daría. 
14 Bendito serás más que todos los pueblos; no habrá varón ni hembra estéril en ti, ni en tu ganado. 
15 Y el Señor apartará de ti toda enfermedad; y no pondrá sobre ti ninguna de las enfermedades malignas de Egipto que has conocido, sino que las pondrá sobre los que te odian. 
16 Y destruirás[p] a todos los pueblos que el Señor tu Dios te entregue; tu ojo no tendrá piedad de ellos; tampoco servirás a sus dioses, porque esto sería un tropiezo[q] para ti.

17 Si dijeras en tu corazón: “Estas naciones son más poderosas que yo, ¿cómo podré desposeerlas?”, 
18 no tengas temor de ellas; recuerda bien lo que el Señor tu Dios hizo a Faraón y a todo Egipto: 
19 las grandes pruebas que tus ojos vieron, las señales y maravillas, y la mano poderosa y el brazo extendido con el cual el Señor tu Dios te sacó. Así el Señor tu Dios hará con todos los pueblos a los cuales temes. 
20 Además, el Señor tu Dios enviará la avispa contra ellos, hasta que perezcan los que queden y se escondan de ti. 
21 No te espantes de[r] ellos, porque el Señor tu Dios está en medio de ti, Dios grande y temible. 
22 Y el Señor tu Dios echará estas naciones de delante de ti poco a poco; no podrás acabar con ellas rápidamente, no sea que las bestias del campo lleguen a ser demasiado numerosas para ti. 
23 Pero el Señor tu Dios las entregará delante de ti, y producirá entre ellas[s] gran confusión hasta que perezcan. 
24 Y entregará en tus manos a sus reyes de modo que harás perecer sus nombres de debajo del cielo; ningún hombre podrá hacerte frente hasta que tú los hayas destruido. 
25 Las esculturas[t] de sus dioses quemarás a fuego; no codiciarás la plata o el oro que las recubren, ni lo tomarás para ti, no sea que por ello caigas en un lazo, porque es abominación al Señor tu Dios. 
26 Y no traerás cosa abominable a tu casa, pues serás anatema como ella; ciertamente la aborrecerás y la abominarás, pues es anatema.

Pie de notas:

a. Deuteronomio 7:2 Lit., herido
b. Deuteronomio 7:2 O, ciertamente los dedicarás al anatema
c. Deuteronomio 7:3 Lit., tu hija
d. Deuteronomio 7:3 Lit., su hijo
e. Deuteronomio 7:3 Lit., su hija
f. Deuteronomio 7:3 Lit., tu hijo
g. Deuteronomio 7:4 Lit., él apartará
h. Deuteronomio 7:4 Lit., tu hijo
i. Deuteronomio 7:5 I.e., símbolos de madera de una deidad femenina
j. Deuteronomio 7:6 O, su tesoro especial
k. Deuteronomio 7:8 Lit., esclavos
l. Deuteronomio 7:9 Lit., el
m. Deuteronomio 7:9 Lit., la
n. Deuteronomio 7:12 Lit., el
o. Deuteronomio 7:12 Lit., la
p. Deuteronomio 7:16 Lit., devorarás
q. Deuteronomio 7:16 Lit., trampa
r. Deuteronomio 7:21 Lit., de delante de
s. Deuteronomio 7:23 Lit, las confundirá con
t. Deuteronomio 7:25 O, imágenes talladas

Fin del Capítulo.


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