martes, 29 de abril de 2014

Josué - Capítulo 10


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Derrota de los amorreos

1 Y sucedió que cuando Adonisedec, rey de Jerusalén, oyó que Josué había capturado a Hai y que la había destruido por completo[a] (como había hecho con Jericó y con su rey, así había hecho con Hai y con su rey), y que los habitantes de Gabaón habían concertado la paz con Israel y estaban dentro de su tierra[b], 
2 tuvo[c] gran temor, porque Gabaón era una gran ciudad, como una de las ciudades reales, y porque era más grande que Hai, y todos sus hombres eran valientes. 
3 Por tanto, Adonisedec, rey de Jerusalén, envió mensaje a Hoham, rey de Hebrón, a Piream, rey de Jarmut, a Jafía, rey de Laquis y a Debir, rey de Eglón, diciendo: 
4 Subid a mí y ayudadme, y ataquemos[d] a Gabaón, porque ha hecho paz con Josué y con los hijos de Israel. 
5 Se reunieron, pues, los cinco reyes de los amorreos, el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquis y el rey de Eglón, y subieron ellos con todos sus ejércitos, y acamparon junto a Gabaón y lucharon contra ella.

6 Entonces los hombres de Gabaón enviaron mensaje a Josué al campamento de Gilgal, diciendo: No abandones a[e] tus siervos; sube rápidamente a nosotros, sálvanos y ayúdanos, porque todos los reyes de los amorreos que habitan en los montes se han reunido contra nosotros. 
7 Y Josué subió de Gilgal, él y toda la gente de guerra con él, y todos los valientes guerreros. 
8 Y el Señor dijo a Josué: No les tengas miedo, porque los he entregado en tus manos; ninguno[f] de ellos te podrá resistir. 
9 Vino, pues, Josué sobre ellos de repente, habiendo marchado[g] toda la noche desde Gilgal. 
10 Y el Señor los desconcertó delante de Israel, y los hirió con gran matanza en Gabaón, y los persiguió por el camino de la subida de Bet-horón, y los hirió hasta Azeca y Maceda. 
11 Y sucedió que mientras huían delante de Israel, cuando estaban en la bajada de Bet-horón, el Señor arrojó desde el cielo grandes piedras sobre ellos hasta Azeca, y murieron; y fueron más los que murieron por las piedras del granizo que los que mataron a espada los hijos de Israel.

12 Entonces Josué habló al Señor el día en que el Señor entregó a los amorreos delante de los hijos de Israel, y dijo en presencia de Israel:

Sol, detente en Gabaón,
y tú luna, en el valle de Ajalón.
13 Y el sol se detuvo, y la luna se paró,
hasta que la nación se vengó de sus enemigos.
¿No está esto escrito en el libro de Jaser? Y el sol se detuvo en medio del cielo y no se apresuró a ponerse como por un día entero. 
14 Y ni antes ni después hubo día como aquel, cuando el Señor prestó atención a la voz de un hombre; porque el Señor peleó por Israel. 
15 Entonces Josué, y todo Israel con él, volvió al campamento en Gilgal.


Captura y muerte de los cinco reyes

16 Y aquellos cinco reyes habían huido y se habían escondido en la cueva de Maceda. 
17 Y fue dado aviso a Josué, diciendo: Los cinco reyes han sido hallados escondidos en la cueva de Maceda. 
18 Y Josué dijo: Rodad piedras grandes hacia la entrada[h] de la cueva, y poned junto a ella hombres que los vigilen, 
19 pero vosotros no os quedéis ahí; perseguid a vuestros enemigos y atacadlos[i] por la retaguardia. No les permitáis entrar en sus ciudades, porque el Señor vuestro Dios los ha entregado en vuestras manos. 
20 Y sucedió que cuando Josué y los hijos de Israel terminaron de herirlos con gran matanza, hasta que fueron destruidos, y que los sobrevivientes que de ellos quedaron habían[j] entrado en las ciudades fortificadas, 
21 todo el pueblo volvió en paz al campamento y a Josué en Maceda. Nadie profirió palabra alguna[k] contra ninguno de los hijos de Israel.

22 Entonces Josué dijo: Abrid la entrada[l] de la cueva y sacadme de ella[m] a esos cinco reyes. 
23 Así lo hicieron, y le trajeron[n] de la cueva a estos cinco reyes: el rey de Jerusalén, el rey de Hebrón, el rey de Jarmut, el rey de Laquis y el rey de Eglón. 
24 Y sucedió que cuando llevaron[o] estos reyes a Josué, Josué llamó a todos los hombres de Israel, y dijo a los jefes de los hombres de guerra que habían ido con él: Acercaos, poned vuestro pie sobre el cuello de estos reyes. Ellos se acercaron y pusieron los pies sobre sus cuellos. 
25 Entonces Josué les dijo: No temáis ni os acobardéis. Sed fuertes y valientes, porque así hará el Señor a todos vuestros enemigos con quienes lucháis. 
26 Después Josué los hirió, les dio muerte y los colgó de cinco árboles, y quedaron colgados de los árboles hasta la tarde. 
27 Y sucedió que a la hora de la puesta[p] del sol, Josué dio órdenes y los bajaron de los árboles, y los echaron en la cueva donde se habían escondido; y sobre la boca de la cueva pusieron grandes piedras que permanecen hasta el día de hoy.

28 Y aquel día Josué conquistó a Maceda, y la hirió a filo de espada junto con su rey; la[q] destruyó por completo[r] con todas las personas[s] que había en ella. No dejó ningún sobreviviente; e hizo con el rey de Maceda como había hecho con el rey de Jericó.


Otras conquistas de Josué

29 Josué, y todo Israel con él, pasó de Maceda a Libna, y peleó contra Libna; 
30 y el Señor la entregó también, junto con su rey, en manos de Israel, que la hirió a filo de espada con todas las personas que había en ella. No dejó ningún sobreviviente en ella, e hizo con su rey como había hecho con el rey de Jericó.

31 Josué, y todo Israel con él, pasó de Libna a Laquis, acampó cerca de ella y la atacó. 
32 Y el Señor entregó a Laquis en manos de Israel, la cual conquistó al segundo día, y la hirió a filo de espada con todas las personas que había en ella, conforme a todo lo que había hecho a Libna.

33 Entonces Horam, rey de Gezer, subió en ayuda de Laquis, y Josué lo derrotó[t] a él y a su pueblo, hasta no dejar sobreviviente alguno.

34 Josué, y todo Israel con él, pasó de Laquis a Eglón, y acamparon cerca de ella y la atacaron. 
35 La conquistaron aquel mismo día y la hirieron a filo de espada; y destruyó por completo aquel día a todas las personas que había en ella, conforme a todo lo que había hecho a Laquis.

36 Entonces subió Josué, y todo Israel con él, de Eglón a Hebrón, y pelearon contra ella. 
37 La conquistaron y la hirieron a filo de espada, con su rey, todas sus ciudades y todas las personas que había en ella. No dejó ningún sobreviviente, conforme a todo lo que había hecho a Eglón. La destruyó por completo con todas las personas que había en ella.

38 Después Josué, y todo Israel con él, se volvió contra Debir y peleó contra ella. 
39 La conquistó, con su rey y todas sus ciudades, hiriéndolas a filo de espada; y destruyó por completo a todas las personas que había en ella. No dejó sobreviviente alguno. Como había hecho con Hebrón, y como había hecho también con Libna y su rey, así hizo con Debir y su rey.

40 Hirió, pues, Josué toda la tierra: la región montañosa, el Neguev[u], la tierra baja[v] y las laderas, y a todos sus reyes. No dejó ningún sobreviviente, sino que destruyó por completo a todo el que tenía vida[w], tal como el Señor, Dios de Israel, había mandado. 
41 Josué los hirió desde Cades-barnea hasta Gaza, y todo el territorio de Gosén hasta Gabaón. 
42 A todos estos reyes y sus territorios los capturó Josué de una vez, porque el Señor, Dios de Israel, combatía por Israel. 
43 Y volvió Josué, y todo Israel con él, al campamento en Gilgal.

Pie de notas:

a. Josué 10:1 O, dedicado al anatema
b. Josué 10:1 Lit., entre ellos
c. Josué 10:2 Lit., tuvieron
d. Josué 10:4 Lit., e hiramos
e. Josué 10:6 Lit., No aflojes tu mano para con
f. Josué 10:8 Lit., ningún hombre
g. Josué 10:9 Lit., subido
h. Josué 10:18 Lit., boca
i. Josué 10:19 Lit., heridlos
j. Josué 10:20 Lit., y habían
k. Josué 10:21 Lit., afiló su lengua
l. Josué 10:22 Lit., boca
m. Josué 10:22 Lit., de la cueva
n. Josué 10:23 Lit., sacaron
o. Josué 10:24 Lit., sacaron
p. Josué 10:27 Lit., ida
q. Josué 10:28 Algunos mss. dicen: los
r. Josué 10:28 O, dedicó al anatema, y así en el resto del cap.
s. Josué 10:28 Lit., toda alma, y así en el resto del cap.
t. Josué 10:33 Lit., hirió
u. Josué 10:40 I.e., región del sur
v. Josué 10:40 Heb., Sefela
w. Josué 10:40 Lit., que respiraba

Fin del Capítulo.


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