miércoles, 30 de septiembre de 2015

Hechos - Capítulo 16


Pablo escoge a Timoteo

1 Llegó también a Derbe y a Listra. Y[a] estaba allí cierto discípulo llamado Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego, 
2 del cual hablaban elogiosamente los hermanos que estaban en Listra y en Iconio. 
3 Pablo quiso que éste fuera[b] con él, y lo tomó y lo circuncidó por causa de los judíos que había en aquellas regiones, porque todos sabían que su padre era griego. 
4 Y conforme pasaban por las ciudades, entregaban los acuerdos tomados por los apóstoles y los ancianos que estaban en Jerusalén, para que los observaran. 
5 Así que las iglesias eran confirmadas en la fe[c], y diariamente crecían en número.


Visión de Pablo del hombre macedonio

6 Pasaron por la región de Frigia y Galacia[d], habiendo sido impedidos por el Espíritu Santo de hablar la palabra en Asia[e], 
7 y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el Espíritu de Jesús no se lo permitió. 
8 Y pasando por Misia, descendieron a Troas. 
9 Por la noche se le mostró a Pablo una visión: un hombre de Macedonia estaba de pie, suplicándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. 
10 Cuando tuvo[f] la visión, enseguida procuramos ir a[g] Macedonia, persuadidos de que Dios nos había llamado para anunciarles el evangelio.


Conversión de Lidia

11 Así que[h], zarpando de Troas, navegamos con rumbo directo a Samotracia, y al día siguiente a Neápolis, 
12 y de allí a Filipos, que es una ciudad principal de la provincia de Macedonia, una colonia romana; en esta ciudad nos quedamos por varios días. 
13 Y en el día de reposo salimos fuera de la puerta, a la orilla de un río, donde pensábamos que habría un lugar de oración; nos sentamos y comenzamos a hablar a las mujeres que se habían reunido. 
14 Y estaba escuchando cierta mujer llamada Lidia, de la ciudad de Tiatira, vendedora de telas de púrpura, que adoraba a Dios; y el Señor abrió su corazón[i] para que recibiera lo que Pablo decía. 
15 Cuando ella y su familia[j] se bautizaron, nos rogó, diciendo: Si juzgáis que soy fiel al Señor, venid a mi casa y quedaos en ella. Y nos persuadió a ir.


Conversión de la muchacha adivina

16 Y sucedió que mientras íbamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha esclava que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grandes ganancias a sus amos, adivinando. 
17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, gritaba diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os proclaman el[k] camino de salvación. 
18 Y esto lo hacía por muchos días; mas desagradando esto a Pablo, se volvió y dijo al espíritu: ¡Te ordeno, en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella! Y salió en aquel mismo momento[l].

19 Pero cuando sus amos vieron que se les había ido[m] la esperanza de su ganancia, prendieron a Pablo y a Silas, y los arrastraron hasta la plaza, ante las autoridades; 
20 y después de haberlos presentado a los magistrados superiores, dijeron: Estos hombres, siendo judíos, alborotan nuestra ciudad, 
21 y proclaman costumbres que no nos es lícito aceptar ni observar, puesto que somos romanos. 
22 La multitud se levantó a una contra ellos, y los magistrados superiores, rasgándoles sus ropas, ordenaron que los azotaran con varas. 
23 Y después de darles muchos azotes, los echaron en la cárcel, ordenando al carcelero que los guardara con seguridad; 
24 el cual, habiendo recibido esa orden, los echó en el calabozo interior y les aseguró los pies en el cepo.


Conversión del carcelero

25 Como a medianoche, Pablo y Silas oraban y cantaban himnos a Dios, y los presos los escuchaban. 
26 De repente se produjo un gran terremoto, de tal manera que los cimientos de la cárcel fueron sacudidos; al instante se abrieron todas las puertas y las cadenas de todos se soltaron. 
27 Al despertar el carcelero y ver abiertas todas las puertas de la cárcel, sacó su espada y se iba a matar, creyendo que los prisioneros se habían escapado. 
28 Mas Pablo clamó a gran voz, diciendo: No te hagas ningún mal, pues todos estamos aquí. 
29 Entonces él pidió luz y se precipitó adentro, y temblando, se postró ante Pablo y Silas, 
30 y después de sacarlos, dijo: Señores, ¿qué debo hacer para ser salvo? 
31 Ellos respondieron: Cree en el Señor Jesús, y serás salvo, tú y toda tu casa. 
32 Y le hablaron la palabra del Señor[n] a él y a todos los que estaban en su casa. 
33 Y él los tomó en aquella misma hora de la noche, y les lavó las heridas; enseguida fue bautizado, él y todos los suyos. 
34 Llevándolos a su hogar, les dio de comer[o], y se regocijó grandemente por haber creído en Dios con todos los suyos[p].


Vindicación de Pablo y Silas

35 Cuando se hizo de día, los magistrados superiores enviaron a sus oficiales, diciendo: Suelta a esos hombres. 
36 El carcelero comunicó a Pablo estas palabras, diciendo: Los magistrados superiores han dado orden de que se os suelte. Así que, salid ahora e id en paz. 
37 Mas Pablo les dijo: Aunque somos ciudadanos[q] romanos, nos han azotado públicamente sin hacernos juicio y nos han echado a la cárcel; ¿y ahora nos sueltan en secreto? ¡De ninguna manera! Que ellos mismos vengan a sacarnos. 
38 Y los oficiales informaron esto a los magistrados superiores, y al saber que eran romanos, tuvieron temor. 
39 Entonces vinieron, y les suplicaron, y después de sacarlos, les rogaban que salieran de la ciudad. 
40 Cuando salieron de la cárcel, fueron a casa de Lidia, y al ver a los hermanos, los consolaron[r] y partieron.

Pie de notas:

a. Hechos 16:1 Lit., Y he aquí
b. Hechos 16:3 Lit., saliera
c. Hechos 16:5 O, en fe
d. Hechos 16:6 O, Frigia y la región de Galacia
e. Hechos 16:6 I.e., la provincia de la costa occidental de Asia Menor
f. Hechos 16:10 Lit., vio
g. Hechos 16:10 Lit., salir para
h. Hechos 16:11 Algunos mss. antiguos dicen: Y
i. Hechos 16:14 Lit., cuyo corazón el Señor abrió
j. Hechos 16:15 Lit., casa
k. Hechos 16:17 Lit., un
l. Hechos 16:18 Lit., aquella misma hora
m. Hechos 16:19 Lit., que había salido
n. Hechos 16:32 Algunos mss. antiguos dicen: de Dios
o. Hechos 16:34 Lit., les puso la mesa
p. Hechos 16:34 O, con toda su familia
q. Hechos 16:37 Lit., hombres
r. Hechos 16:40 O, exhortaron

Capítulos de Hechos

Después de haber leído este capítulo ¿Cuál sería tu análisis? ¿Hay preguntas? ¿Qué no comprendiste?. Compartamos nuestro conocimiento. 


Gracias por la visita y el aporte de tu comentario.






No hay comentarios:

Publicar un comentario