miércoles, 30 de septiembre de 2015

Hechos - Capítulo 25





Pablo ante Festo

1 Festo, entonces, tres días después de haber llegado a la provincia, subió a Jerusalén desde Cesarea. 
2 Y los principales sacerdotes y los judíos más influyentes le presentaron acusaciones contra Pablo, e instaban a Festo[a], 
3 pidiéndole, contra Pablo[b], el favor[c] de que lo hiciera traer a Jerusalén[d] (preparando ellos, al mismo tiempo, una emboscada para matarlo en el camino). 
4 Pero Festo respondió que Pablo estaba bajo custodia en Cesarea, y que en breve él mismo partiría para allá. 
5 Por tanto, dijo*, que los más influyentes de vosotros vayan allá[e] conmigo, y si hay algo malo en el hombre, que lo acusen.


Pablo apela al César

6 Después de haberse quedado no más de ocho o diez días entre ellos, descendió a Cesarea, y al día siguiente se sentó en el tribunal y ordenó que trajeran a Pablo. 
7 Cuando éste llegó, lo rodearon los judíos que habían descendido de Jerusalén, presentando contra él muchas y graves acusaciones que no podían probar, 
8 mientras Pablo decía en defensa propia: No he cometido ningún delito, ni contra la ley de los judíos, ni contra el templo, ni contra el César. 
9 Pero Festo, queriendo hacer un favor a los judíos, respondió a Pablo, y dijo: ¿Estás dispuesto a subir a Jerusalén y a ser juzgado delante de mí por estas acusaciones? 
10 Entonces Pablo respondió: Ante el tribunal del César estoy, que es donde debo ser juzgado. Ningún agravio he hecho a los judíos, como también tú muy bien sabes. 
11 Si soy, pues, un malhechor y he hecho algo digno de muerte, no rehúso morir; pero si ninguna de esas cosas de que éstos me acusan es verdad, nadie puede entregarme a ellos. Apelo al César. 
12 Entonces Festo, habiendo deliberado con el consejo[f], respondió: Al César has apelado, al César irás.


Pablo ante Agripa

13 Pasados varios días, el rey Agripa y Berenice llegaron a Cesarea y fueron a saludar a Festo[g]. 
14 Como estuvieron allí muchos días, Festo presentó el caso de Pablo ante el rey, diciendo: Hay un hombre que Félix dejó preso, 
15 acerca del cual, estando yo en Jerusalén, los principales sacerdotes y los ancianos de los judíos presentaron acusaciones contra él, pidiendo sentencia condenatoria contra él. 
16 Yo les respondí que no es costumbre de los romanos entregar a un hombre sin que antes el acusado confronte a sus acusadores, y tenga la oportunidad de defenderse de los cargos. 
17 Así que cuando[h] se reunieron aquí, sin ninguna demora, al día siguiente me senté en el tribunal y ordené traer al hombre. 
18 Y levantándose los acusadores, presentaban acusaciones contra él, pero no de la clase de crímenes que yo suponía, 
19 sino que simplemente tenían contra él ciertas cuestiones sobre su propia religión[i], y sobre cierto Jesús, ya muerto, de quien Pablo afirmaba que estaba vivo. 
20 Pero estando yo perplejo cómo investigar estas cuestiones, le pregunté si estaba dispuesto a ir a Jerusalén y ser juzgado de estas cosas allá. 
21 Pero como Pablo apeló que se lo tuviera bajo custodia para que el emperador[j] diera el fallo, ordené que continuase bajo custodia hasta que yo lo enviara al César. 
22 Entonces Agripa dijo a Festo: A mí también me gustaría oír al hombre. Mañana —dijo* Festo— lo oirás.

23 Así que al día siguiente, cuando Agripa y Berenice entraron al auditorio en medio de gran pompa, acompañados por[k] los comandantes[l] y los hombres importantes de la ciudad, por orden de Festo, fue traído Pablo. 
24 Y Festo dijo*: Rey Agripa y todos los demás[m] aquí presentes con nosotros; aquí veis a este hombre acerca de quien toda la multitud de los judíos, tanto en Jerusalén como aquí, me hizo una petición declarando a gritos que no debe vivir más. 
25 Pero yo encontré que no había hecho nada digno de muerte; y como él mismo apeló al emperador[n], he decidido enviarlo. 
26 Pero no tengo nada definido sobre él[o] para escribirle a mi señor. Por eso lo he traído ante vosotros, y especialmente ante ti, rey Agripa, para que después de que se le interrogue[p], yo tenga algo que escribir. 
27 Porque me parece absurdo, al enviar un preso, no informar también de los cargos en su contra.

Pie de notas:

a. Hechos 25:2 Lit., a él
b. Hechos 25:3 Lit., él
c. Hechos 25:3 O, una concesión
d. Hechos 25:3 Lit., enviara por él a Jerusalén
e. Hechos 25:5 Lit., desciendan
f. Hechos 25:12 Un cuerpo distinto del que se menciona en Hech. 4:15 y 24:20
g. Hechos 25:13 Lit., saludando a Festo
h. Hechos 25:17 O, después de que
i. Hechos 25:19 O, superstición
j. Hechos 25:21 Lit., el Augusto (en este caso, Nerón)
k. Hechos 25:23 Lit., y con
l. Hechos 25:23 Gr., quiliarcas; i.e., oficiales militares romanos al mando de mil soldados
m. Hechos 25:24 Lit., varones
n. Hechos 25:25 Lit., al Augusto (en este caso, Nerón)
o. Hechos 25:26 Lit., Sobre el cual no tengo nada definido
p. Hechos 25:26 Lit., se haya hecho el interrogatorio

Capítulos de Hechos

Después de haber leído este capítulo ¿Cuál sería tu análisis? ¿Hay preguntas? ¿Qué no comprendiste?. Compartamos nuestro conocimiento. 


Gracias por la visita y el aporte de tu comentario.






No hay comentarios:

Publicar un comentario