sábado, 31 de octubre de 2015

Romanos - Capítulo 9


La elección de Israel

1 Digo la verdad en Cristo, no miento, dándome testimonio mi conciencia en el Espíritu Santo, 
2 de que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. 
3 Porque desearía[a] yo mismo ser anatema[b], separado de Cristo por amor a mis hermanos, mis parientes[c] según la carne, 
4 que son israelitas, a quienes pertenece la adopción como hijos, y la gloria, los pactos, la promulgación de la ley, el culto y las promesas, 
5 de quienes son los patriarcas, y de quienes, según la carne, procede el Cristo[d], el cual está sobre todas las cosas, Dios bendito por los siglos. Amén.

6 Pero no es que la palabra de Dios haya fallado. Porque no todos los descendientes de Israel son Israel; 
7 ni son todos hijos por ser descendientes[e] de Abraham, sino que por Isaac sera llamada tu descendencia[f]. 
8 Esto es, no son los hijos de la carne los que son hijos de Dios, sino que los hijos de la promesa son considerados como descendientes[g]. 
9 Porque esta es una palabra de promesa: Por este tiempo volvere, y Sara tendra un hijo. 
10 Y no sólo esto, sino que también Rebeca, cuando concibió mellizos de uno, nuestro padre Isaac 
11 (porque cuando aún los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama), 
12 se le dijo a ella: El mayor servira al menor. 
13 Tal como está escrito: A Jacob ame, pero a Esau aborreci.


Dios no es injusto

14 ¿Qué diremos entonces? ¿Que hay injusticia en Dios? ¡De ningún modo! 
15 Porque El dice a Moisés: Tendre misericordia del que yo tenga misericordia, y tendre compasion del que yo tenga compasion. 
16 Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. 
17 Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para demostrar mi poder en ti, y para que mi nombre sea proclamado por[h] toda la tierra. 
18 Así que del que quiere tiene misericordia, y al que quiere endurece.

19 Me dirás entonces: ¿Por qué, pues, todavía reprocha[i] Dios? Porque ¿quién resiste a su voluntad? 
20 Al contrario, ¿quién eres tú, oh hombre, que le contestas a Dios? ¿Dirá acaso el objeto modelado al que lo modela: Por qué me hiciste así? 
21 ¿O no tiene el alfarero derecho sobre el barro de hacer de la misma masa un vaso para uso honorable[j] y otro para uso ordinario[k]? 
22 ¿Y qué, si Dios, aunque dispuesto a demostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia a los vasos de ira preparados para destrucción? 
23 Lo hizo para dar a conocer las riquezas de su gloria sobre los vasos de misericordia, que de antemano El preparó para gloria, 
24 es decir, nosotros, a quienes también llamó, no sólo de entre los judíos, sino también de entre los gentiles. 
25 Como también dice en Oseas:

A los que no eran mi pueblo, llamare: “pueblo mio”,
y a la que no era amada: “amada mía.”
26 Y acontecera que en el lugar donde les fue dicho: “Vosotros no sois mi pueblo”,
alli seran llamados hijos del Dios viviente.
27 Isaías también exclama en cuanto a Israel: Aunque el numero de los hijos de Israel sea como la arena del mar, sólo el remanente sera salvo; 
28 porque el Señor ejecutara su palabra sobre la tierra cabalmente[l] y con brevedad[m]. 
29 Y como Isaías predijo:

Si el Señor de los ejercitos no nos hubiera dejado descendencia[n],
hubieramos llegado a ser como Sodoma, y hechos semejantes a Gomorra.


Razón del tropiezo de Israel

30 ¿Qué diremos entonces? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, alcanzaron justicia, es decir, la justicia que es por[o] fe; 
31 pero Israel, que iba tras una ley de justicia, no alcanzó esa ley. 
32 ¿Por qué? Porque no iban tras ella por[p] fe, sino como por[q] obras. Tropezaron en la piedra de tropiezo, 
33 tal como está escrito:

He aqui, pongo en Sion una piedra de tropiezo y roca de escandalo;
y el que crea en El no sera avergonzado.

Pie de notas:

a. Romanos 9:3 Lit., oraría
b. Romanos 9:3 I.e., maldito
c. Romanos 9:3 O, los de mi raza
d. Romanos 9:5 I.e., el Mesías
e. Romanos 9:7 Lit., simiente
f. Romanos 9:7 Lit., simiente
g. Romanos 9:8 Lit., simiente
h. Romanos 9:17 Lit., en
i. Romanos 9:19 O, halla faltas
j. Romanos 9:21 Lit., para honra
k. Romanos 9:21 Lit., para deshonra
l. Romanos 9:28 Lit., terminándola
m. Romanos 9:28 Lit., abreviándola
n. Romanos 9:29 Lit., simiente
o. Romanos 9:30 Lit., de
p. Romanos 9:32 Lit., de
q. Romanos 9:32 Lit., de

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