sábado, 7 de mayo de 2016

Apocalipsis - Capítulo 1


La revelación de Jesucristo

1 La revelación[a] de Jesucristo, que Dios le dio, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la dio a conocer[b], enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan, 
2 el cual dio testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todo lo que vio. 
3 Bienaventurado el que lee y los que oyen las palabras de la profecía y guardan las cosas que están escritas en ella, porque el tiempo está cerca.


Saludo a las siete iglesias

4 Juan, a las siete iglesias que están en Asia: Gracia a vosotros y paz, de aquel que es y que era y que ha de venir, y de los siete Espíritus que están delante de su trono, 
5 y de Jesucristo, el testigo fiel, el primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra. Al que nos ama y nos libertó[c] de nuestros pecados con[d] su sangre, 
6 e hizo de nosotros un reino y sacerdotes para su Dios y Padre[e], a El sea la gloria y el dominio por los siglos de los siglos. Amén. 
7 He aqui, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus[f] de la tierra harán lamentación por El; sí. Amén.

8 Yo soy el Alfa y la Omega[g] —dice el Señor Dios— el que es y que era y que ha de venir, el Todopoderoso.


Visión de Cristo

9 Yo, Juan, vuestro hermano y compañero en la tribulación, en el reino y en la perseverancia en Jesús, me encontraba en la isla llamada Patmos, a causa de la palabra de Dios y del testimonio de Jesús. 
10 Estaba yo en el Espíritu[h] en el día del Señor, y oí detrás de mí una gran voz, como sonido de trompeta, 
11 que decía[i]: Escribe en un libro[j] lo que ves, y envíalo a las siete iglesias: a Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia y Laodicea. 
12 Y me volví para ver de quién era la voz que hablaba conmigo. Y al volverme, vi siete candelabros de oro; 
13 y en medio de los candelabros, vi a uno semejante al Hijo del Hombre[k], vestido con una túnica que le llegaba hasta los pies y ceñido por el pecho con un cinto de oro. 
14 Su cabeza y sus cabellos eran blancos como la blanca lana, como la nieve; sus ojos eran como llama de fuego; 
15 sus pies semejantes al bronce bruñido cuando se le ha hecho refulgir en el horno, y su voz como el ruido de muchas aguas. 
16 En su mano derecha tenía siete estrellas, y de su boca salía una aguda espada de dos filos; su rostro era como el sol cuando brilla con toda su fuerza. 
17 Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y El puso su mano derecha sobre mí, diciendo: No temas, yo soy el primero y el último, 
18 y el que vive, y estuve muerto; y he aquí, estoy vivo por los siglos de los siglos, y tengo las llaves de la muerte y del Hades[l]. 
19 Escribe, pues, las cosas que has visto, y las que son, y las que han de suceder después de éstas. 
20 En cuanto al misterio de las siete estrellas que viste en mi mano derecha y de los siete candelabros de oro: las siete estrellas son los ángeles[m] de las siete iglesias, y los siete candelabros son las siete iglesias.

Pie de notas:

a. Apocalipsis 1:1 Gr., Apocalipsis
b. Apocalipsis 1:1 O, manifestó
c. Apocalipsis 1:5 Algunos mss. dicen: lavó
d. Apocalipsis 1:5 O, en
e. Apocalipsis 1:6 O, Dios y su Padre
f. Apocalipsis 1:7 I.e., linajes, razas
g. Apocalipsis 1:8 Algunos mss. agregan: el principio y el fin
h. Apocalipsis 1:10 O, en espíritu
i. Apocalipsis 1:11 Algunos mss. agregan: Yo soy el Alfa y la Omega, el primero y el último.
j. Apocalipsis 1:11 O, rollo
k. Apocalipsis 1:13 O, a un hijo de hombre
l. Apocalipsis 1:18 I.e., la región de los muertos
m. Apocalipsis 1:20 O, mensajeros

Capítulos de Apocalipsis

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