domingo, 31 de julio de 2016

1 Reyes - Capítulo 20



Guerra contra Ben-adad

1 Y Ben-adad, rey de Aram, reunió todo su ejército, y tenía con él treinta y dos reyes con caballos y carros; y subió, sitió a Samaria y peleó contra ella. 
2 Entonces envió mensajeros a la ciudad, a Acab, rey de Israel, diciéndole: Así dice Ben-adad: 
3 “Tu plata y tu oro son míos; míos son también tus mujeres y tus hijos más hermosos.” 
4 Y el rey de Israel respondió, y dijo: Sea conforme a tu palabra, oh rey, señor mío; tuyo soy yo y todo lo que tengo. 
5 Después volvieron los mensajeros y dijeron: Así dice Ben-adad[a]: “Por cierto que envié a decirte: ‘Me darás tu plata, tu oro, tus mujeres y tus hijos.’ 
6 “Pero[b] mañana como a esta hora te enviaré mis siervos, y registrarán tu casa y las casas de tus siervos; y sucederá que todo lo que sea agradable a[c] tus ojos lo tomarán[d] en su mano y se lo llevarán.”

7 El rey de Israel llamó a todos los ancianos del país, y les dijo: Reconoced ahora y ved que éste sólo busca hacer daño; pues él envió a pedirme mis mujeres, mis hijos, mi plata y mi oro, y no se los negué. 
8 Y todos los ancianos y todo el pueblo le dijeron: No escuches ni consientas. 
9 Entonces él respondió a los mensajeros de Ben-adad: Decid a mi señor el rey: “Haré todo lo que mandaste a tu siervo la primera vez, pero esto otro no lo puedo hacer.” Se fueron los mensajeros y le llevaron la respuesta[e]. 
10 Y Ben-adad envió a decirle: Así me hagan los dioses y aun me añadan, si el polvo de Samaria bastará para llenar las manos[f] de todo el pueblo que me sigue[g]. 
11 Respondió el rey de Israel y dijo: Decidle: “No se jacte el que se ciñe las armas como el que se las desciñe.” 
12 Y[h] cuando Ben-adad oyó esta palabra, estaba bebiendo con[i] los reyes en las tiendas[j], y dijo a sus siervos: Tomad posiciones. Y tomaron posiciones contra la ciudad.

13 Y he aquí, un profeta se acercó a Acab, rey de Israel, y le dijo: Así dice el Señor: “¿Has visto toda esta gran multitud? He aquí, la entregaré hoy en tu mano, y sabrás que yo soy el Señor.” 
14 Y Acab dijo: ¿Por medio de quién? Y él dijo: Así dice el Señor: “Por medio de los jóvenes de los jefes de las provincias.” Entonces dijo: ¿Quién comenzará[k] la batalla? Y él respondió: Tú. 
15 Entonces pasó revista a los jóvenes de los jefes de las provincias y eran doscientos treinta y dos; después de ellos, pasó revista a todo el pueblo, es decir, todos los hijos de Israel, siete mil.

16 Salieron al mediodía, mientras Ben-adad estaba bebiendo hasta emborracharse en las tiendas[l] junto con[m] los treinta y dos reyes que lo ayudaban. 
17 Los jóvenes de los jefes de las provincias salieron primero; y envió Ben-adad mensajeros que le avisaron, diciendo: Han salido hombres de Samaria. 
18 Entonces dijo: Si en paz han salido, prendedlos vivos; o si en guerra han salido, prendedlos vivos. 
19 Salieron, pues, aquéllos de la ciudad, los jóvenes de los jefes de las provincias y el ejército que los seguía. 
20 Y mató[n] cada uno a su hombre; los arameos huyeron e Israel los persiguió, y Ben-adad, rey de Aram, escapó a caballo con algunos jinetes. 
21 Y el rey de Israel salió y atacó[o] los caballos y los carros, y derrotó[p] a los arameos causándoles gran matanza.

22 Entonces el profeta se acercó al rey de Israel, y le dijo: Ve, fortalécete, y entiende y mira lo que tienes que hacer; porque a la vuelta del año el rey de Aram subirá contra ti. 
23 Y los siervos del rey de Aram le dijeron: Sus dioses son dioses de los montes, por eso fueron más fuertes que nosotros; mejor peleemos contra ellos en la llanura, pues ¿no seremos más fuertes que ellos? 
24 Haz, pues, esto: quita a los reyes, cada uno de su puesto, y pon capitanes en su lugar, 
25 y alista[q] un ejército como el ejército que perdiste, caballo por caballo y carro por carro. Entonces pelearemos contra ellos en la llanura, pues ¿no seremos más fuertes que ellos? El escuchó su consejo[r] y lo hizo así.

26 Y sucedió que a la vuelta del año, Ben-adad alistó a los arameos y subió a Afec para pelear contra Israel. 
27 Y los hijos de Israel fueron alistados y provistos de raciones, y fueron a su encuentro; los hijos de Israel acamparon delante de ellos como dos rebañuelos de cabras pero los arameos llenaban la tierra. 
28 Entonces un hombre de Dios se acercó y habló al rey de Israel, y dijo: Así dice el Señor: “Porque los arameos han dicho: ‘El Señor es un dios de los montes, pero no es un dios de los valles; por tanto, entregaré a toda esta gran multitud en tu mano, y sabrás que yo soy el Señor.’” 
29 Acamparon unos frente a otros por siete días. Y sucedió que al séptimo día comenzó la batalla, y los hijos de Israel mataron[s] de los arameos a cien mil hombres de a pie en un solo día. 
30 Los demás huyeron a Afec, a la ciudad, y el muro cayó sobre los veintisiete mil hombres que quedaban. También Ben-adad huyó y se refugió[t] en la ciudad en un aposento interior[u].

31 Y sus siervos le dijeron: He aquí, hemos oído que los reyes de la casa de Israel son reyes misericordiosos; te rogamos que nos dejes poner cilicio en nuestros lomos y cuerdas sobre nuestras cabezas, y salgamos al rey de Israel; quizás él salve tu vida[v]. 
32 Se ciñeron cilicio en sus lomos, pusieron cuerdas sobre sus cabezas y vinieron al rey de Israel, y dijeron: Tu siervo Ben-adad dice: “Te ruego que me perdones la vida[w].” Y él dijo: ¿Vive todavía? Es mi hermano. 
33 Y los hombres tomaron esto como señal[x], y tomando de él la palabra prestamente dijeron: Tu hermano Ben-adad vive. Y él dijo: Id, traedlo. Entonces Ben-adad salió a él, y él le hizo subir en el carro. 
34 Y Ben-adad le dijo: Devolveré las ciudades que mi padre tomó de tu padre, y te harás calles en Damasco, como mi padre hizo en Samaria. Y yo, dijo Acab, con este pacto te dejaré ir. Hizo, pues, pacto con él y lo dejó ir.

35 Y cierto hombre de los hijos de los profetas dijo a otro[y] por palabra del Señor: Te ruego que me hieras. Pero el hombre se negó a herirlo. 
36 Entonces le dijo: Porque no has atendido a la voz del Señor, he aquí, tan pronto como te apartes de mí, un león te matará[z]. Y tan pronto se apartó de él, un león lo encontró y lo mató[aa]. 
37 Entonces halló a otro hombre y le dijo: Te ruego que me hieras. Y el hombre le dio un golpe, hiriéndolo[ab]. 
38 Y el profeta se fue y esperó al rey en el camino; se había disfrazado con una venda sobre los ojos. 
39 Cuando el rey pasaba, clamó al rey y dijo: Tu siervo fue al centro de la batalla; y he aquí, un hombre se apartó de las filas y me trajo a uno, y me dijo: “Guarda a este hombre; si por alguna razón llega a faltar, entonces tu vida[ac] responderá por su vida[ad] o pagarás un talento[ae] de plata.” 
40 Y mientras tu siervo estaba ocupado aquí y allá, él desapareció. Y el rey de Israel le dijo: Así será tu sentencia; tú mismo lo has decidido. 
41 Entonces él se apresuró a quitarse la venda de los ojos, y el rey de Israel lo reconoció como[af] uno de los profetas. 
42 Y él le dijo: Así dice el Señor: “Porque has dejado salir de tu mano al hombre a quien yo había destinado a la destrucción, he aquí, tu vida responderá por su vida y tu pueblo por su pueblo.” 
43 El rey de Israel se fue a su casa disgustado y molesto, y entró en Samaria.

Pie de notas:

a. 1 Reyes 20:5 Lit., Ben-adad, diciendo
b. 1 Reyes 20:6 Lit., Porque
c. 1 Reyes 20:6 Lit., todo el deseo de
d. 1 Reyes 20:6 Lit., pondrán
e. 1 Reyes 20:9 Lit., palabra
f. 1 Reyes 20:10 Lit., para el hueco de las manos
g. 1 Reyes 20:10 Lit., que está a mis pies
h. 1 Reyes 20:12 Lit., Y sucedió que
i. 1 Reyes 20:12 Lit., él y
j. 1 Reyes 20:12 O, enramadas
k. 1 Reyes 20:14 Lit., ligará
l. 1 Reyes 20:16 O, enramadas
m. 1 Reyes 20:16 Lit., él y
n. 1 Reyes 20:20 Lit., hirieron
o. 1 Reyes 20:21 Lit., hirió
p. 1 Reyes 20:21 Lit., hirió
q. 1 Reyes 20:25 Lit., cuenta
r. 1 Reyes 20:25 Lit., voz
s. 1 Reyes 20:29 Lit., hirieron
t. 1 Reyes 20:30 Lit., entró
u. 1 Reyes 20:30 Lit., un aposento en un aposento
v. 1 Reyes 20:31 Lit., alma
w. 1 Reyes 20:32 Lit., que viva mi alma
x. 1 Reyes 20:33 Lit., adivinaron
y. 1 Reyes 20:35 Lit., su prójimo
z. 1 Reyes 20:36 Lit., herirá
aa. 1 Reyes 20:36 Lit., hirió
ab. 1 Reyes 20:37 Lit., lo hirió, hiriendo y golpeando
ac. 1 Reyes 20:39 Lit., alma, y así en el vers. 42
ad. 1 Reyes 20:39 Lit., alma, y así en el vers. 42
ae. 1 Reyes 20:39 Un talento equivale aprox. a 34 kg.
af. 1 Reyes 20:41 Lit., que era

Capítulos de 1 Reyes

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