viernes, 30 de septiembre de 2016

2 Reyes - Capítulo 8


Devolución de los bienes a la sunamita

1 Y Eliseo habló a la mujer, a cuyo hijo él había devuelto la vida, diciendo: Levántate y vete, tú y tu casa, y reside donde puedas residir, porque el Señor ha llamado al hambre que[a] vendrá sobre la tierra por siete años. 
2 Entonces la mujer se levantó e hizo conforme a la palabra del hombre de Dios, y se fue ella con los de su casa y residió en la tierra de los filisteos siete años. 
3 Y aconteció que al cabo de los siete años, la mujer volvió de la tierra de los filisteos; y salió a implorar[b] al rey por su casa y por su campo. 
4 Y el rey estaba hablando con Giezi, criado del hombre de Dios, diciéndole: Te ruego que me cuentes todas las grandes cosas que ha hecho Eliseo. 
5 Y sucedió que mientras él contaba al rey cómo había devuelto la vida a un muerto, he aquí, la mujer a cuyo hijo había devuelto la vida, imploró[c] al rey por su casa y por su campo. Y Giezi dijo: Oh rey señor mío, ésta es la mujer y éste es su hijo, al que Eliseo devolvió la vida. 
6 Cuando el rey preguntó a la mujer, ella se lo contó. Entonces el rey le asignó un oficial, diciendo: Restáurale todo lo que era suyo y todo el fruto del campo desde el día que dejó el país hasta ahora.


Eliseo en Damasco

7 Entonces Eliseo fue a Damasco. Y Ben-adad, rey de Aram, estaba enfermo, y le dieron aviso, diciendo: El hombre de Dios ha venido acá. 
8 Y el rey dijo a Hazael: Toma un presente en tu mano y ve al encuentro del hombre de Dios y consulta al Señor por medio de él, diciendo: “¿Sanaré de esta enfermedad?” 
9 Y Hazael fue a recibirlo, y tomó un presente en su mano de todo lo bueno de Damasco, la carga de cuarenta camellos; y vino y se puso delante de él y dijo: Tu hijo Ben-adad, rey de Aram, me ha enviado a ti, diciendo: “¿Sanaré de esta enfermedad?” 
10 Entonces Eliseo le dijo: Ve y dile: “Ciertamente sanarás”; pero el Señor me ha mostrado que ciertamente morirá. 
11 Y puso rígido su rostro y fijó sus ojos en él hasta que se sintió avergonzado, y el hombre de Dios lloró. 
12 Y Hazael dijo: ¿Por qué llora mi señor? Entonces respondió: Porque sé el mal que harás a los hijos de Israel: incendiarás sus fortalezas, matarás a espada a sus jóvenes, estrellarás a sus niños y rasgarás el vientre a sus mujeres encinta. 
13 Entonces Hazael dijo: Pero, ¿qué es tu siervo, sino un perro, para que haga tan[d] enorme cosa? Y Eliseo respondió: El Señor me ha mostrado que tú serás rey de Aram. 
14 Entonces él se alejó de Eliseo y regresó a su señor, quien le dijo: ¿Qué te dijo Eliseo? Y él respondió: Me dijo que ciertamente sanarás. 
15 Pero al día siguiente Hazael tomó la manta, la empapó en agua y se la puso al rey sobre la cara, y murió. Y Hazael reinó en su lugar.


Reinados de Joram y Ocozías

16 En el año quinto de Joram, hijo de Acab, rey de Israel, siendo Josafat rey de Judá, comenzó a reinar Joram, hijo de Josafat, rey de Judá. 
17 Tenía treinta y dos años cuando comenzó a reinar, y reinó ocho años en Jerusalén. 
18 Y anduvo en el camino de los reyes de Israel, tal como había hecho la casa de Acab (porque la hija de Acab era su mujer); e hizo lo malo ante los ojos del Señor. 
19 Sin embargo, el Señor no quiso destruir a Judá por amor a David su siervo, ya que le había prometido[e] darle una lámpara[f] por medio de sus hijos para siempre.

20 En sus días se rebeló Edom contra el dominio[g] de Judá, y pusieron rey sobre ellos. 
21 Entonces pasó Joram a Zair, y todos sus carros con él. Y aconteció que se levantó de noche y atacó[h] a los edomitas que lo tenían cercado a él y a los capitanes de los carros, pero su ejército[i] huyó a sus tiendas. 
22 Y Edom se rebeló contra el dominio[j] de Judá, hasta el día de hoy. Entonces Libna se rebeló en ese mismo tiempo. 
23 Los demás hechos de Joram y todo lo que hizo, ¿no están escritos en el libro de las Crónicas de los reyes de Judá? 
24 Y durmió Joram con sus padres y fue sepultado con sus padres en la ciudad de David; y su hijo Ocozías reinó en su lugar.

25 En el año doce de Joram, hijo de Acab, rey de Israel, comenzó a reinar Ocozías, hijo de Joram, rey de Judá. 
26 Ocozías tenía veintidós años cuando comenzó a reinar, y reinó un año en Jerusalén. Y el nombre de su madre era Atalía, nieta[k] de Omri, rey de Israel. 
27 El también anduvo en el camino de la casa de Acab, e hizo lo malo ante los ojos del Señor, como había hecho la casa de Acab, porque era yerno de Acab. 
28 Entonces fue con Joram, hijo de Acab, a la guerra contra Hazael, rey de Aram, en Ramot de Galaad; y los arameos hirieron a Joram. 
29 Y el rey Joram regresó a Jezreel para ser curado de las heridas que los arameos le habían hecho[l] en Ramot, cuando peleó contra Hazael, rey de Aram. Entonces Ocozías, hijo de Joram, rey de Judá, descendió para visitar a Joram, hijo de Acab, en Jezreel porque estaba enfermo.

Pie de notas:

a. 2 Reyes 8:1 Lit., y también
b. 2 Reyes 8:3 Lit., clamar
c. 2 Reyes 8:5 Lit., clamó
d. 2 Reyes 8:13 Lit., esta
e. 2 Reyes 8:19 Lit., dicho
f. 2 Reyes 8:19 I.e., un descendiente en el trono
g. 2 Reyes 8:20 Lit., bajo la mano
h. 2 Reyes 8:21 Lit., e hirió
i. 2 Reyes 8:21 Lit., el pueblo
j. 2 Reyes 8:22 Lit., bajo la mano
k. 2 Reyes 8:26 Lit., hija
l. 2 Reyes 8:29 Lit., herido

Capítulos de 2 Reyes

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