lunes, 31 de julio de 2017

Job - Capítulo 30



Lamento de Job

1 Pero ahora se burlan de mí los que son más jóvenes que yo, a cuyos padres no consideraba yo dignos de poner con los perros de mi ganado.
2 En verdad, la fuerza de sus manos ¿de qué me servía? Había desaparecido de ellos el vigor.
3 De miseria y hambre estaban extenuados; roían la tierra seca de noche en desierto y desolación;
4 arrancaban malvas[a] junto a los matorrales, y raíz de retama era su alimento.
5 De la comunidad fueron expulsados, gritaban contra ellos como contra un ladrón.
6 Moraban en valles[b] de terror, en las cuevas de la tierra y de las peñas.
7 Entre los matorrales clamaban[c]; bajo las ortigas se reunían.
8 Necios[d], sí, hijos sin nombre, echados a latigazos de la tierra.
9 Y ahora he venido a ser su escarnio[e], y soy para ellos refrán.
10 Me aborrecen y se alejan de mí, y no se retraen de escupirme a la cara[f].
11 Por cuanto El ha[g] aflojado la cuerda de su[h] arco y me ha afligido, se han quitado el freno delante de mí.
12 A mi derecha se levanta el populacho[i], arrojan lazos a mis pies y preparan contra mí sus caminos de destrucción.
13 Arruinan mi senda, a causa de mi destrucción se benefician, nadie los detiene.
14 Como por ancha brecha vienen, en medio de[j] la tempestad siguen rodando.
15 Contra mí se vuelven los terrores, como el viento persiguen mi honor[k], y como nube se ha disipado mi prosperidad[l].
16 Y ahora en mí se derrama mi alma; días de aflicción se han apoderado de mí.
17 De noche El traspasa mis huesos dentro de[m] mí, y los dolores que me corroen no descansan.
18 Una gran fuerza deforma mi vestidura, me aprieta como el cuello de mi túnica.
19 El me ha arrojado al lodo, y soy como el polvo y la ceniza.
20 Clamo a ti, y no me respondes; me pongo en pie, y no me prestas atención.
21 Te has vuelto[n] cruel conmigo, con el poder de tu mano me persigues.
22 Me alzas al viento, me haces cabalgar en él, y me deshaces en la tempestad.
23 Pues sé que a la muerte me llevarás, a la casa de reunión de todos los vivientes.
24 Sin embargo ¿no extiende la mano el que está en un montón de ruinas, cuando clama en su calamidad?
25 ¿No he llorado por aquél cuya vida es difícil[o]? ¿No se angustió mi alma por el necesitado?
26 Cuando esperaba yo el bien, vino el mal, cuando esperaba la luz, vino la oscuridad.
27 Por dentro me hierven las entrañas, y no puedo descansar; me vienen al encuentro días de aflicción.
28 Ando enlutado, sin consuelo[p]; me levanto en la asamblea y clamo.
29 He venido a ser hermano de chacales y compañero de avestruces.
30 Mi piel se ennegrece sobre[q] mí, y mis huesos se queman por la fiebre[r].
31 Se ha convertido en duelo mi arpa, y mi flauta en voz de los que lloran.

Pie de notas:

a. Job 30:4 I.e., plantas de los pantanos salados
b. Job 30:6 O, lechos de torrentes
c. Job 30:7 O, rebuznan
d. Job 30:8 Lit., Hijos de necios
e. Job 30:9 Lit., canción
f. Job 30:10 Lit., no retienen saliva de mi cara
g. Job 30:11 O, ellos han
h. Job 30:11 Algunas versiones antiguas dicen: mi
i. Job 30:12 Posiblemente, renuevo o prole
j. Job 30:14 Lit., bajo
k. Job 30:15 O, nobleza
l. Job 30:15 O, bienestar
m. Job 30:17 Lit., de sobre
n. Job 30:21 Lit., vuelto a ser
o. Job 30:25 Lit., aquél de días difíciles
p. Job 30:28 O, ennegrecido, pero no por el calor del sol
q. Job 30:30 Lit., desde sobre
r. Job 30:30 Lit., el calor

Capítulos de Job

Después de haber leído este capítulo ¿Cuál sería tu análisis? ¿Hay preguntas? ¿Qué no comprendiste?. Compartamos nuestro conocimiento. 


Gracias por la visita y el aporte de tu comentario.








  

No hay comentarios:

Publicar un comentario